Casos

1. Las doctoras gemelas que hicieron un pacto hace más de 20 años que consistía en privarse de comer para no aumentar de peso
A los 11 años edad, Maria y Kate Campbell, que pesaban cerca de 30 kilos cada una, hicieron una inquietante promesa que les llevaría a ser anoréxicas el resto de sus vidas. Y todo ello después de oír un inocente comentario de su padre que, según ellas, cambió sus vidas para siempre. Su padre dijo que estaba muy sorprendido por lo rápido que estaban creciendo sus hijas, y que se estaba formando su «cuerpo de mujer».Si bien para la mayoría puede parecernos un simple comentario inofensivo, para las gemelas, hoy doctoras de profesión, resultó un detonante para cumplir el siniestro pacto. Como decíamos, este consistía en dejar de comer para no aumentar de peso. Sus padres, Christy y Clara Campbell, de 58 y 56 años respectivamente, cuentan que sus hijas pasaron la mayor parte de su adolescencia y edad adulta en diversas clínicas de recuperación.Aunque parezca insólito, este no fue el primer caso de anorexia en gemelas que captó la atención mundial; las hermanas Michaela y Samantha Kendall también lucharon contra la anorexia durante largos años. Michaela murió en 1994 por los efectos directos provocados en su cuerpo. Samantha luchó por recuperarse, y aunque no estaba en un peso extremadamente bajo cuando ella murió, acabó suicidándose en 1997.
2. El modelo masculino que murió de anorexia
Jeremy Gillitzer una vez fue un modelo con un aspecto despampanante y cuerpo bien definido. Sin embargo, lo que mucha gente no sabía es que detrás de esa facha hercúlea, había un joven que luchó contra la anorexia y la bulimia durante la mayor parte de su vida adulta. A consecuencia de un régimen de hambre crónica, vómitos autoinducidos y ejercicio en extremo, redujo su cuerpo hasta que no quedó prácticamente nada salvo huesos. Cuando murió en el 2010, a la edad de 38 años, solo pesaba 30 kg3. La madre anoréxica que usa los mismos vestidos que su hija de 7 años

Posando con vestidos a juego, lo más normal es afirmar que Rebecca y Maisy Jones son hermanas, pero realmente esta es una imagen de una mujer de 26 años de edad y su hija de 7. Después de sufrir anorexia durante más de la mitad de su vida, el pequeño cuerpo de Rebecca cabe perfectamente en ropa diseñada para niños de 7 u 8 años. La joven madre pesa menos que su hija, a pesar de ser 20 centímetros más alta.«Usar la misma ropa que Maisy me hace sentir orgullo. Está mal, pero me hace sentir bien. No creo que esté delgada ya que siempre me veo como una persona grande.»
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